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La
Magia de un pueblo, ¿qué es? Supongo que es una pregunta
a la que cada uno puede responder como quiera.
El nuestro, nuestro pueblo, Alcadozo,
es un pueblo pequeño, sin muchos monumentos, sin parajes excepcionales.
En los mapas apenas si se acuerdan de marcarlo. Objetivamente es un pueblo
como otros muchos, de los que hay a patadas.
La grandeza de todos ellos es justo esa pequeñez, ese pasar inadvertido
para la mayoría de los que consultan los mapas, porque en esa pequeñez
escriben, con tinta invisible, lo que les diferencia a cada uno.
La Magia del pueblo de cada uno está
ahí, en que es "TU PUEBLO".
Alcadozo es mi pueblo. Mi vida está
vinculada con él desde que nací, por más o menos
motivos. No fue ningún otro, fue Alcadozo, y no hay más.
Puedo conocer los sitios más bonitos de la Tierra, puedo descubrir
rincones donde me sienta muy a gusto, puedo acumular recuerdos memorables
de otras tierras. Conoceré sitios mucho mejores, y otros peores.
Pero siempre voy a volver a Alcadozo, porque es mi pueblo, y eso lo hace
diferente al resto del mundo entero.
Depende
del cristal con el que se mira. Un segundo sus calles me parecen las más
inhóspitas, y a cientos de kilómetros lo echo de menos,
y un fin de semana reniego de sus ejércitos de cotillas, y el domingo
del mismo fin de semana, cuando me toca irme, me entran los agobios porque
no voy a poder respirar su frío hasta el mes siguiente. Unos días
el cristal es, de tan rosa, hasta cursi, otros es más bien negruzco,
manchado con las cenizas del orete.
Es uno de mis familiares; un rato me enerva y al siguiente lo echo de
menos... muchísimo.
Eso es para mí la Magia de
mi pueblo.
Se puede sentir así y, a la
vez, ser muy consciente de que Alcadozo es uno de esos miles de pueblos
que hay en el país y en el mundo entero. Donde unos no se hablan
con otros, o se hablan de más, donde hay muchas cosas que hacer,
donde unos dicen que los otros no se mueven, o se mueven demasiado para
donde no deben, y donde los otros dicen que los unos.
Alcadozo es uno de esos miles de pueblos,
¡SÍ!, iguales por tener problemas sin soluciones y
soluciones problemáticas, por tener Bien y Mal a partes iguales.
Pero éste es mi pueblo y, desde mi cristal, ésa es su Magia.
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